jueves, 7 de mayo de 2009

Sawyer y yo. Freddie Mercury y Sawyer (II)

Tercera parte del experimento del pasado lunes en clase de cultura: reúnete con otro compañero y recrea una situación en la que se encuentren los dos personajes. En clase había protagonistas tan diversos como Peter Pan (ver blog), Adolfo Bécquer (ver blog) o Satine (ver blog). Así que cualquier combinación con Sawyer habría sido curiosa. Este fue el resultado.

Sawyer (Perdidos) y Freddie Mercury (ver blog): Encuentro en la isla

La explosión del bunque había causado miles de destrozos y heridos. Incluso algunos habían desaparecido. Sawyer despertó en medio de la selva, aturdido y con una profunda herida en el brazo izquierdo. Cuando recobró las fuerzas, arranco un trozo de su camisa, que haría las funciones de vendas hasta que pudiera dar con el Jack.

Se levanto poco a poco y camino sin dirección varios metros hasta que algo le sorprendió. No sabia si se trataba de una alucinación, de algo meramente producido por la contusión del golpe, por la pérdida de sangre pero, lo cierto, es que delante de él estaba viendo al que fue uno de sus ídolos: Freddy Mercury.



Aquello no podía estar pasando. Pero Sawyer sabia que la isla guardaba secretos inexplicables así que camino con paso decidido y lo sorprendió por la espalda. Ya no se fiaba de nada ni de nadie. Él podía ser uno de los otros. Así que lo amarró a un árbol y le lanzó sin descanso un sinfín de preguntas para contratar que, en realidad, era quien parecía ser.

- Cuál es tu nombre verdadero?
- Farrokh Bommi Bulsara
- En que grupo británico participabas? Cuáles eran las funciones que desarrollabas?
- Queen. En la banda ejercía de solista, compositor, pianista y guitarra ocasional en los conciertos.
- Cuál fue la causa de tu muerte?
- Me detectaron SIDA en el 1991, tuve una broconeumonia multilobal que no pude soportar a causa del SIDA y morí.
- Quien estaba contigo en ese momento?
- Venga...en serio necesitas todas estas preguntas? No te vale con verme y darte cuenta de que soy yo?
- Quien?!
- Bufff...mi pareja y Elton John.

Después de unas horas, Sawyer se dio por vencido. Lo desató del árbol y se quedó allí, inmóvil, con la vista clavada en Freddy Mercury. Le encantaba ese hombre, sufrió con su muerte pero aun así detestaba que fuera bisexual. ¡Claro! No podía ser que una persona como Sawyer aceptara algo así. Sin embargo, por estos tiempos, James ya empezaba a dar signos de que no era tan mala persona como él mismo y los demás creían.

Así que se disculpó con la estrella del Rock y caminaron juntos en busca de la playa. Allí se encontraron con otros supervivientes. Después de las presentaciones y explicaciones oportunas, Freddie se animó con la guitarra de Charlie y tocó para los que todavía quedaban vivos del vuelo 815 de Oceanic.

martes, 5 de mayo de 2009

Sawyer y yo. Yo y Sawyer (I)

En estos tres años de carrera he tenido clases un tanto surrealistas, pero ninguna como la del pasado lunes de cultura. Primero elige un personaje, un protagonista de ficción, literario, etc. y después contesta a unas cuantas preguntas sobre él. Y luego ya, para rematar la hora y media de clase, júntate con otro compañero y realiza una ficción con los personajes de cada uno (pueden salir cosas tan estrambóticas como sucedió en mi caso). El resultado, sin duda, ha sido divertido. Aquí lo tenéis.

James Sawyer, Perdidos (Lost).

- En que te sientes identificado con el personaje?
- Sawyer tiene dos caras. Una es la que vemos a simple vista que muestra un hombre muy duro, muy fuerte, egoísta y cruel. Pero detrás de este caparazón se esconde un hombre muy sensible, amante de la lectura. Yo creo que tengo estas dos caras, aunque por suerte prima la de chica sensible desde hace ya un tiempo.
Al final de esta actualización teneis un video que muestra a la perfección estas dos caras :)

- Valores negativos del protagonista.
- Es muy borde, tiene mucha maldad, es agresivo, frió y calculador. No sabe perdonar ni olvidar, es muy rencoroso. Es muy egoísta.

- Valores positivos
- Es un hombre sensible, aunque se empeñe en esconderlo y negarlo. Le encanta la lectura, es irónico, es un superviviente y un luchador nato. Es decidido y valiente.

- Si hicieras un documental, novela, etc. sobre este personaje en que te centrarías?
- Creo que lo más interesante es ver como Sawyer esconde dos personalidades en una misma persona. Las circunstancias específicas de su infancia lo convirtieron en un hombre sin escrúpulos pero en esencia su persona dista mucho de tener los valores propios de una persona así. Para poder analizar esta "doble personalidad" es vital seguir la evolución que se produce a lo largo de las distintas temporadas de Perdidos.

- Si pudieras adoptar un papel dentro de la ficción, cuál sería?
- Sería Sawyer. El Sawyer de la primera y la segunda temporada me recuerda a mi cuando tenia 14 años y hasta los 17, más o menos. El Sawyer de los siguientes capítulos es mas parecido a mi yo actual.

-En que ha contribuido a la humanidad?
- Individualmente nada pero si en colectivo. Como personaje de la serie ha contribuido a crear un producto televisivo sin precedentes en la historia de las teleseries americanas. Perdidos ha creado un club de millones de seguidores en todo el mundo. Incluso, el fenómeno es tal que las cadenas de todo el mundo se han puesto de acuerdo para emitir el final de la serie de manera simultanea (ver artículo).

- Cree que merece algún tipo de reconocimiento?
- En este caso, obviamente el reconocimiento no recae sobre el personaje sino sobre la persona que lo interpreta, Josh Holloway. Josh ya ha sido reconocido por su trabajo por la crítica especializada así que, creo que lo que se merece, es que le sigan reconociendo su trabajo, que es realmente brillante.



sábado, 2 de mayo de 2009

Un superhéroe un tanto especial

En la historia del cine, de los tebeos y de los dibujos animados podemos encontrar multitud de personajes con poderes especiales. Estos poderes son los que los diferencian de la raza humana y le otorgan la categoría de superhéroe.

Pero, es un superhéroe bueno o malo? La historia nos dice que existe de todo, una amplia gama de personajes que se adaptan a todos los públicos. Hay superhéroes buenos, que persiguen las injusticias y que luchan por un mundo mejor. Algunos de los personajes más conocidos en este sentido son Spiderman, Batman o los 4 fantásticos. Pero, al mismo tiempo, hay superhéroes villanos cuyo único anhelo es destruir y hacerse con todo el poder del mundo y, para ello, no dudan en utilizar la fuerza de forma desmesurada. Darth Vader, Lord Voldemort, doctor Eggman o Doctor Jekyll son sólo algunos de los que forman este colectivo.



Y entre uno y otro se encuentra Hancock, el superhéroe interpretado por Will Smith. Lo cierto es que el personaje de Hancock evoluciona desde una figura cercana al villano a un superhéroe admirable. Hancock parte de una irresponsabilidad infinita por todo lo que le rodea. Sus acciones pretenden ayudar pero nada mas lejos de la realidad: lo único que consigue aplicando sus poderes es conseguir una situación más dramática todavía. No controla su fuerza, su agresividad. Alcohólico, maleducado, egoísta y andrajoso, el superhéroe es más un estorbo que un bien para la sociedad.

Sin embargo, Hancock cambia gracias a la ayuda de Ray Embrey (Jason Bateman), un relaciones públicas que hará de Hancock el superhéroe que desde un inicio debía de haber sido. Es entonces cuando empieza a cuidar su imagen, a administrar su fuerza, a solucionar conflictos y a aplicar sus poderes con un poco de sentido común. Hancock es superfuerte, ultrarrápido, superresistente y capaz de volar, inmortal y extremadamente longevo, pues pertenece a una saga de inmortales. Ahora sí Hancock se parece más a un superhéroe y deja de ser el hombre solitario y mezquino que una vez fue.

Sin duda, Hancock es uno de los superhéroes más atípicos que ha pasado por la gran pantalla, al menos desde mi punto de vista. Se trata de un superhéroe que no cree que poseer superpoderes entrañe un grado mayor de responsabilidad. Un superhéroe que cambia su manera de ser y su vida por completo. Un superhéroe que puede perder todos sus poderes si está cerca de la mujer a la que ama, la única superhéroe que pertenece a la misma saga de inmortales que Hancock, Mary EMbrey (Charlize Theron).

martes, 28 de abril de 2009

Vivo o muerto?

Ayer en clase de cultura tratábamos sobre estereotipos culturales: hombres que se convierten en monstruos, muertos vivientes, vampiros, hombres lobo, etc. Que casualidad que mientras leía Posdata:te quiero de Cecelia Ahern (adaptación para la película del título original PD:te amo) en el autobús diera con un fragmento que hizo que me acordara de la lección de apenas hace unas horas. El fragmento dice así:

Gerry estaba sentado en la mesa frente a ella.
- ¡Venga, ábrelo!
Rasgó con cuidado la solapa y la rozó con los dedos. Por fin sacó la tarjeta del interior y la abrió. [...]
Notó la mirada de Gerry, sus labios se torcieron en una sonrisa y terminó echándose a reír. Holly repetía "ni hablar" cada vez que recobraba el aliento. Por fin se serenó y anunció:
- ¡Gerry, cabrón! ¡De ninguna de las maneras voy a pasar por esto!
Gerry se rió con ganas.
- Esto no tiene nada de divertido. Sabes muy bien lo que pienso al respecto y me niego a hacerlo. No. Ni hablar. No lo haré.
- Tienes que hacerlo y lo sabes. Hazlo por mí - dijo Gerry, sonriendo.
- No voy a hacerlo por ti, ni por mí, ni por la paz mundial.

Gerry está muerto pero Holly sigue viéndolo, hablando con él, riendo con él. Esta historia no tiene nada que ver con vampiros, monstruos y hombres lobos. Pero sí con muertos vivientes. Para Holly, Gerry está muerto pero le acompaña en su recuerdo, le ayuda a superar su muerte e incluso se hace visible para poder comunicarse con ella, como muestra este pequeño fragmento de la novela.

Cuando acabé de leer el capítulo me quedé pensando sobre esto. Sobre cómo nos aferramos a algo que ya no está, siendo capaces de reproducir su imagen a nuestro lado. El poder de nuestro subconsciente es realmente elevado. Nuestro otro yo nos crea imagenes mentales que parecen reales de cosas, personas que ya no existen. Y muchos de nosotros, aún sabiendo que es imposible estar sentado frente a esa persona que murió, lo creemos. Curioso, muy curioso...

Os dejo un video de la película PD. Te quiero. Es otra muestra más de que Holly ve a Gerry sin que este.


viernes, 24 de abril de 2009

Sed

Hay tres cosas de las que estoy completamente segura.

Primera, Edward es un vampiro.

Segunda, una parte de él se muere por beber mi sangre.


Y tercera, estoy total y perdidamente enamorada de él.






A muchos les parece una auténtica fricada que alguien pueda haberse leído los cuatro libros de la saga Crepúsculo de Stephenie Meyer en apenas 3 meses. A mi, por supuesto, no me lo parece porque yo soy una de esas miles de personas que lo han hecho. La historia de Bella y Edward quizás sea el gran aliciente para no dejar de leer, pero lo cierto es que esta saga vampiresca es algo más que una rebuscada historia de amor. No puedo mentir. Yo también me enamoré de ese vampiro. Y al enamorarme de él me enamoré de su género, de sus características y quise saber más de este personaje legendario en el tiempo y en espacio.

Para mi la creación del vampiro responde al ansia humana de persistir en el tiempo, de no morir nunca. Los vampiros no mueren, deanvulan siempre entre la vida y la muerte. A muchos de nosotros nos gustaría también ser inmortales.Los vampiros son también un símbolo de la crueldad más aterradora o de la supervivencia más eficaz. Todo depende de cómo se mire. Matan por gusto o porque la sangre es lo único que realmente les alimenta?

La ficción ha recurrido una y otra vez a este tópico. Lo han hecho a través de libros, a través de películas e incluso de series. Tal i como se dijo en la pasada clase de Perceval, "el fin que se pretende con el uso de estos tópicos es lograr un relato que seduzca, emocione y fidelice a nuestro público". Es lo que ha hecho, sin ningún tipo de duda, Stephenie Meyer con Crepúsculo.


miércoles, 15 de abril de 2009

Cosas que nunca se olvidan

Cuando en clase de entrevista y reportaje televisivo nos dijeron que, si queríamos, podíamos asistir como público al programa de 59 segons (versión catalana de 59 segundos) no dudé en que yo tenía que ser una de las personas privilegiadas que disfrutaran de ese momento. No sólo porque me fascinara la idea de conocer desde dentro cómo se hace un programa de televisión. La razón principal que me impulsó a apuntar mi nombre en la lista era que el programa lo presenta una de las periodistas que más admiro, uno de mis referentes en esta profesión: María Casado.

La verdad es que si antes la admiraba ahora lo hago muchísimo más. Me sorprendió como persona por su simpatía, sus bromas constantes antes del inicio del programa, su interés por nosotros. Y, al mismo tiempo, me maravillé todavía más con su trabajo. Es un torbellino que no para nunca, que siempre está pendiente de todo y de todos, que sabe en todo momento qué tiene que hacer y cómo. Además, tiene una seguridad aplastante. Nunca olvidaré su respuesta cuando le pregunte si todavía hoy se ponía nervios delante de las cámaras. Ella me contestó:

"No, ya no. Si me pusiera nerviosa no podría disfrutar de lo que hago"

¡Cuánta razón tienes! Algún día yo espero perder también esos nervios que aún me quedan cuando me miro de tú a tú con el objetivo.

martes, 7 de abril de 2009

Se oye una canción...

Hace un par de semanas sentí que, por unas horas, volvía a tener 5 o 6 años. La verdad es que siempre he creído que aun conservo algo de aquella época, de aquellos años. Quizás una pizca de ingenuidad, mezclada con travesuras, inocencia y magia.

Hace unas pocas actualizaciones comentaba lo imposible de ir a ver al Barcelona Teatre Musical el música de la Bella y la Bestia. Hace unas semanas lo imposible se volvió real y me vi sentada en el amfiteatro central de un teatro excepcional cantando las canciones que me hicieron soñar de pequeña.

La diferencia está en que ahora ya no soy pequeña. Conservo algunas cosas sí, pero puedo sentarme delante de un escenario y maravillarme por algo más que por unas canciones que ya conocía a la perfección. Del espectáculo me quedo, por encima de todo, con el decorado, la iluminación y el vestuario. Sin duda fueron los dos elementos que dotaron al musical de fuerza, de caracterización, de veracidad y sintonía con el guión original de la película de Disney. Porque para ser sincera, me pillé alguna que otra rabieta por los cambios de guión del musical, por la inclusión de canciones de la segunda película y por la modificación de las que ya existían. Aun así, haciendo una valoración global, el musical merece mucho la pena.
Es una manera más de pasar el tiempo libre, un poco cara sí, pero para eso esta niña pequeña cuenta con su "bestia" particular, que más bien es un príncipe y hace realidad sus deseos...


Soy pequeña, muy pequeña...pero con 20 años!